Nuevos Liderazgos
“RACIONALIDAD Y PAZ: ESA ES LA ELECCIÓN QUE PROPONEMOS A LA CIUDADANÍA”.
Foro Encuentro Reformista
Andrés Malamud y el radicalismo: ¿analista o legitimador de la fragmentación?
¿puede el radicalismo reconstruirse si sigue tomando como guía a quien diagnostica su crisis pero valida sus síntomas? ¿Hasta qué punto la “plasticidad” no es otra forma de nombrar la pérdida de identidad?
En Modo Reformista
Hoy entrevista a Antonio Bonfatti, ex gobernador de Santa Fe
Ideas
Un Congreso más chico para las mujeres
El desafío es sostener y ampliar lo conquistado.
REUNIÓN DEL FORO ENCUENTRO REFORMISTA DE JULIO
Un debate profundo de radicales de diferentes líneas, reunidos en este Foro Encuentro Reformista, que ya lleva más de un año y medio de existencia, haciendo política en su dimensión más genuina: la de las ideas que se debaten y se enriquecen en el intercambio colectivo, por encima de las diferencias. Una conversación que construye .
ARGENTINA DEBE ABANDONAR EL AJUSTE CIEGO QUE SOLO MAQUILLA EL ORDENAMIENTO Y AVANZAR HACIA EL DESARROLLO SOSTENIBLE
La Argentina que queremos combina: Responsabilidad fiscal con justicia social. Eficiencia económica con inclusión. Combate a la corrupción. Apertura al mundo con protección de la industria nacional
Cultura
El Foro Encuentro Reformista realizó su reunión mensual con la participación de Juan Manuel Casella
“El radicalismo debe recuperar su sentido popular para tener vigencia como partido político”.
Por un Estado inteligente: transformación sin destrucción
Frente al falso dilema de “Estado presente” versus “Estado ausente”, proponemos construir un Estado inteligente que combine eficiencia, transparencia y capacidad transformadora. Un Estado que no sea ni omnipresente ni invisible, sino estratégicamente efectivo en su rol de impulsar el desarrollo nacional y garantizar derechos fundamentales
ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES RADICALES
Nos preocupa la connivencia de sectores del radicalismo con un gobierno que degrada los derechos de las mujeres. Ser cómplices de este retroceso es, además de injusto, profundamente antirradical. No hay antiderecho más explícito que negar la igualdad de género. No hay radicalismo posible sin feminismo democrático.